Más de 20 años llevando amor, dignidad y esperanza a nuestros adultos mayores en la República Dominicana y en Nueva York.
Servir a nuestros adultos mayores con amor práctico, dignidad y compasión, llevando alimentos, medicinas y esperanza directamente a sus hogares en República Dominicana y Nueva York.
Que ningún adulto o anciano en nuestra comunidad se sienta olvidado. Nuestra esperanza es un mundo donde cada envejeciente viva sus años dorados con dignidad, en amor y con sus necesidades básicas cubiertas.
La Fundación Tiberíades nació del corazón compasivo de José Gutiérrez, quien vio la necesidad urgente de brindar amor práctico a nuestros envejecientes en República Dominicana y Nueva York.
Desde 2004, hemos sido testigos de cómo pequeños actos de bondad se convierten en transformaciones profundas. Cada canasta de alimentos, cada medicina entregada, cada abrazo compartido ha sido un puente de esperanza hacia una vida más digna.
"El amor verdadero se mide no por lo que decimos, sino por lo que hacemos."
"Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma." — Santiago 2:17
— José Gutiérrez, Fundador
El nombre Tiberíades tiene una profunda carga espiritual. Esta ciudad fue fundada en la orilla occidental del Mar de Galilea, también conocido como el Mar de Tiberíades, un lugar central en el ministerio de Jesús.
En Juan 6:1-15, Jesús cruzó el "mar de Galilea, el de Tiberíades", seguido por multitudes. Aquí ocurrió la multiplicación de los panes y los peces.
En Juan 21, Jesús se apareció a sus discípulos a orillas del Mar de Tiberíades. Allí ocurrió la pesca milagrosa de los 153 peces y la restauración de Pedro.
Juan 6:23 menciona que barcas de Tiberíades sirvieron para transportar a quienes buscaban a Jesús.
El Mar de Galilea (Mar de Tiberíades) hoy
"Al igual que Jesús alimentó a las multitudes en las orillas de Tiberíades, nosotros continuamos esa misión de amor, llevando la palabra del Señor Jesucristo y alimento físico con esperanza a quienes más lo necesitan."
Desde 2004
Meta mensual
RD y NY
Y contando
El amor verdadero se demuestra con hechos concretos
Cada donación llega directamente a quien la necesita
Tratamos a cada persona con respeto y honor
Sembramos esperanza en cada acto de servicio
Cada mano extendida, cada corazón generoso, multiplica nuestro impacto en la vida de quienes más lo necesitan.